Por este motivo quiero
hacer un sensible y humilde homenaje al mítico e irrepetible Rey Lagarto, pues
me siento muy orgulloso de haber descubierto a este cantante, poeta y
compositor cuando me encontraba en plena adolescencia y ahora recordando viejos
tiempos con sus canciones memorables y sus poemas que trascenderán más allá del
tiempo, quiero compartir con Ustedes algunos pasajes de su vida.
Su verdadero nombre fue James Douglas Morrison
Clarke, nacido en Melbourne Florida, el 8 de diciembre de 1943. Hijo de un
militar de carrera, sin heredar de su padre el orden, la disciplina y la obediencia,
más bien todo lo contrario. Cuando aún
niño, su familia debió trasladarse por varias ciudades de Estados Unidos debido
a la carrera de su padre y vivir en diversas bases militares (a los catorce
años de edad ya había tenido siete hogares). Según se cree, este tipo de vida
sin apego a lugares o personas, caló profundamente en su forma de ser.
Desde
muy joven estuvo fascinado por la literatura y la poesía, se dice que tenía
el elevado coeficiente intelectual de 149.1 aunque no está comprobado en las pruebas de IQ de aquellos días. Durante
su adolescencia tuvo muchos problemas de personalidad, que hicieron que fuera
una persona muy insegura, se marchó de su hogar a los diecinueve años, su
enorme pasión por la poesía lo llevó a escribir versos y frases sueltas en
pequeños cuadernos, lo que después se convertirían en algunas canciones de la
agrupación.
En 1961
ingresó a la Universidad de Florida. El Rey
Lagarto, siempre de espíritu errante, decidió retirarse de Florida, en
1964, y se trasladó a Los Ángeles, California, viviendo en la azotea de un edificio o en las casas de las chicas que
conseguía conquistar con su estrafalario aspecto y recitando complejos sonetos
del siglo XVIII. Esta fue una época de descubrimientos para Jim. Por un lado,
el acercamiento a las drogas psicodélicas que tanto le fascinaban, como el
peyote, la marihuana y el LSD (según se dice, su favorita).
Posteriormente ingresó a la Universidad de California (UCLA) para iniciar sus
estudios cinematográficos. Aquí
conoció a Ray Manzarek, uno de los idealistas de formar la banda a la que llamarían
The Doors, cuyo nombre está inspirado en una cita de William Blake: "Si
las puertas de la percepción permanecieran abiertas, todo aparecería al hombre
tal cual es, infinito" Como un medio de difusión para su poesía, aceptó
formar, junto con Manzarek en los teclados, Robby Krieger en la guitarra y John
Densmore en la batería.
Jim conoció a Pamela Courson, a quien le manifestó
"ser la elegida" y estar loco de amor por ella, aunque en esos
momentos Pamela sostenía una relación formal, Morrison la impactó a tal grado
que decidió convertirse en su mujer y su amante.
Su mayor
influencia, como cantante y en cuanto al medio escénico, fue Elvis Presley, a
quien no conoció, ni vio en concierto pero de quien conocía prácticamente todo
su repertorio. En ese entonces, el mayor obstáculo de Jim para unirse al
grupo fue que sufría miedo escénico, por ello sus primeros conciertos los hizo
dándole la espalda al público. Este fue uno de los motivos que lo llevó a hacer
uso de drogas antes de cada concierto, lo que al parecer lo inspiraba a hacer
obscenidades y movimientos excéntricos durante sus presentaciones, esta intensidad
marcó su vida. Algunos de sus conciertos fueron prohibidos debido a su
provocadora actitud en el escenario. Incluso
escribió un tratado sobre drogas. También se dice que se caracterizaba por sus
pequeños bailes al estilo indio-chamánico.
Jim abandonó la escena musical en el
momento de mayor popularidad, y cuando The Doors estaba convirtiéndose en
el único grupo norteamericano que competía con éxito con las grandes bandas
como Beatles o Rolling Stones.
Resulta muy misterioso que, habiendo pasado 40
años, aún no se conozca la verdadera causa de su muerte. La realidad es que Jim Morrison dejó una huella
imborrable en el mundo de la música y continúa en la memoria, no sólo de sus
admiradores, si no de sus propios compañeros de banda.
Los restos de este mito, permanecen enterrados en el
cementerio parisino Pére-Lachaise, y su tumba se ha convertido en un lugar de procesión,
llegando a ser la cuarta atracción turística más visitada de París y es un lugar de
peregrinación constante para los admiradores de esta legendaria figura del rock. En su tumba existe un epitafio escrito en
griego antiguo ("Kata ton daimona eaytoy") y se puede traducir como
"cada quien su propio demonio". La tumba apenas se distingue
entre sus vecinas sin vida. Se trata de una tumba pequeña, humilde, sobria,
donde siempre hay velas encendidas y alguna rosa.
Jim Morrison dejó atrás
a The Doors para comenzar su propia leyenda, lo
recordaremos en la cúspide de su vida, creación y reinado, al menos es como yo
lo veo, con todo mi respeto y admiración estas palabras van dedicadas para ti
Jim Morrison, donde quiera que te encuentres.
Me gusto mucho tu blog, muy bueno.Me gusto mucho la información que seleccionaste, como la ordenaste y como la redactaste.Además creo muy importante el legado de Jim sobre la libertad absoluta, cosa que en nuestros días deberíamos recuperar.
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